Cómo consultar al

oráculo rúnico

Conexión energética. Importancia del presente. Formulación de las preguntas. Sugerencias para la interpretación de las runas. ¿Cuándo consultar las Runas? Elección del mejor momento. Consultar a una persona ausente. ¿Es viable cotejar las runas con otros oráculos?

Conexión energética

Lo primero que se recomienda a quien comienza a trabajar con las runas es que se conecte energéticamente con ellas. Cuando utilizamos runas elaboradas por nosotros mismos , cada una tendrá nuestra vibración energética, habrán recibido la frecuencia vibratoria de nuestra intención, nuestra propia energía. De ese modo nos conectaremos con ellas desde su creación.
Si utilizamos runas que han sido elaboradas por otra persona, como es el caso de las runas que vas reuniendo en las botellas de vino de Viña Las Runas, irlas coleccionando ya reviste un carácter mágico y emocionante, al tiempo que las irás conociendo y las irás impregnando con tu propia energía. Pálpalas, guárdalas en un lugar apropiado (puede ser en una caja, cofre o estuche). Cuando tengas el juego completo, ya podrás introducirlas en una bolsa o funda de tela de un tamaño apropiado, que sea capaz de contener las 25 runas y donde puedas introducir cómodamente la mano para hacer las extracciones al consultar.
Respecto a esta conexión energética con las runas, en algunos textos se habla de su consagración, tema sobre el cual hay muchas versiones, desde las más chamánicas hasta las más heterodoxas. En lo personal, creo que si no eres un experto conocedor de los procedimientos empleados por los antiguos magos nórdicos, de nada vale tratar de hacerlo al “estilo tradicional”, como algunos indican, ya que de esto sólo tenemos una idea difusa y lo más probable es que está desfigurada por no provenir de fuentes directas. Como ya hemos comentado, lo que sabemos acerca de las prácticas de los antiguos pueblos del norte de Europa nos ha llegado a través de relatos, poemas y sagas que han sido recopilados y publicados por observadores externos a esa cultura, además de haber sido traducidos de un idioma a otro con el agregado de las percepciones culturales que tienden a distorsionar los contenidos.
De modo que lo más sensato será simplemente tratar las runas con respeto, con interés, con buena disposición y deseo de aprender. Observarlas, conocer sus implicaciones y cuidarlas. Tales actitudes emiten ciertas ondas cerebrales que estarán acordes con nuestro objetivo: transmitir buenas energías a tus nuevas runas. Ellas, como símbolos ancestrales, ya poseen una energía propia, sabiduría y conocimiento impregnados en el inconsciente colectivo por generaciones. Es por esto que cada resultado en una consulta, hasta el simple hecho de abrir un empaque y encontrar determinada runa al adquirir una botella de vino, y que no sea otra sino especialmente “esa runa”, ya es una forma de conexión y una señal a tomar en cuenta de acuerdo al significado que ella transmite.

Importancia del presente

A lo largo de los años he comprobado que la inquietud de muchas personas es si en prudente preguntar por el pasado, el presente y el futuro. Mi reflexión es que sí es válido tratar sobre estos períodos de nuestra vida. Sólo que teniendo en cuenta que el pasado, ya pasó, no podemos cambiarlo, pero sí podemos comprender lo que significó y hacia dónde nos condujo. El fututo es un abanico de posibilidades, que estará dependiendo de cada presente, de cada decisión, acción u omisión, ya que el futuro lo construimos nosotros mismos en conexión con las energías, coyunturas y alternativas que se manifiesten.
Lo verdaderamente esencial es vivir el “aquí y ahora”, el presente. Darse cuenta es el principio del control sobre nuestra vida y de los cambios que fueran necesarios. En nuestro crecimiento personal y espiritual, estamos siempre al comienzo y no hay mejor momento que el presente, ni mejor lugar que éste para tomar el control sobre nuestra vida. A eso nos ayudan las señales y, en ese sentido, las runas pueden ser las mejores aliadas.
Las runas son una herramienta evolutiva para quien escucha. Por ello se debe dirigir cada consulta hacia el compromiso individual sobre la vida y el crecimiento personal del consultante. Es preciso que quien consulta tome conciencia de su presente y sus recursos actuales para poder emplearlos con éxito a futuro. No se trata de obviar la visión del futuro posible, pero sí poner el acento en que nos encaminamos a determinada meta, como resultado de las acciones del pasado y muy especialmente del presente, sobre el cual sí podemos actuar. Igualmente, enfatizar en que evitamos un desenlace desagradable en la medida en que empleemos nuestros recursos actuales de manera más armónica y eficiente.
En consecuencia, podemos considerar las runas como señales en el camino, pero ellas no nos liberan de nuestra responsabilidad de decidir nuestro futuro. Pueden llamarnos la atención sobre aquellas oportunidades que se nos presentan ahora en nuestro entorno o hacernos reconocer nuestros recursos internos y externos, esos que podrían ser elementos cruciales en la concreción de dicho futuro.

Formulación de las preguntas

Para consultar las runas se requiere, ante todo, una reflexión serena sobre el tema que nos inquieta. Así, definimos la pregunta exacta y concreta que deseamos hacer, repitiéndola tanto mental como verbalmente varias veces, para estar seguros de que sea eso lo que queremos indagar. Tal vez al lector le parezca extraño, pero muchas veces las personas hacen una pregunta y en el fondo lo que desean saber es otra cosa. Es recomendable serenarse, respirar profundamente e incluso escribir la pregunta para ordenar mejor nuestras ideas.
Si no tienes una pregunta concreta acerca del problema que te preocupa (ya sea de índole material, espiritual, afectivo, intelectual, etc.), concéntrate en la situación o el problema, reflexiona y verifica internamente qué te gustaría aclarar al respecto. Entonces puedes extraer una o más runas según las opciones que se te presentan en la Sección V: Métodos de lecturas de runas . La o las runas extraídas te indicarán la tendencia y las mejores acciones a considerar, alternativas a emprender, etc.

Sugerencias para la interpretación de las runas

Los mensajes de las runas son metafóricos, parten de símbolos representados en trazos lineales y angulares básicos. Como lenguaje metafórico, sus sentencias son indirectas, no se pueden interpretar literalmente, sino de forma creativa. Una runa sugiere e inspira dentro de un determinado abanico de ideas asociadas. Por esta razón cuando estudiamos cada runa en esta página , el lector encontrará una explicación del significado del grafismo como tal y luego las ideas afines, posibles significados adivinatorios (para comprender situaciones, tendencias, etc.), al igual que su significado como consejo.

Las asociaciones y reflexiones que susciten las runas, dependen del lector más que de ellas mismas. La interpretación será siempre subjetiva y dependerá del nivel de consciencia de quien las lee, así como de su capacidad de asociación a partir de los símbolos, todo dentro del contexto de la pregunta.

No se debe obviar o desestimar el mensaje predictivo de las runas. Por el contrario, hay que tomarlo en cuenta y tomar medidas al respecto. Sin embargo, la consulta al oráculo, ante todo, es una herramienta evolutiva para quien consulta. Es decir, no sólo se limitará a obtener predicciones, sino que le ayudará a tomar conciencia de su presente y de los recursos que puede utilizar con éxito para optimizar su futuro. Esto exige, por supuesto, que se comprometa a mejorar su propia vida y a desarrollar herramientas para crecer como individuo.

¿Cuándo consultar las Runas?

Al explorar el significado sugerido por las runas, con una actitud seria de meditación interior, se libera la consciencia y se accede a una diferente visión del problema, tanto como a soluciones y alternativas. Por ello, no hay un tiempo estipulado a priori o momento específico para consultar. El mejor momento es aquél en que estemos en una actitud relajada y abierta a los mensajes y tengamos un tema claro de consulta. Si queremos preguntar algo para nosotros mismos y estamos demasiado tensos o con mucha carga emocional, es preferible pedir a otro conocedor de las runas que nos consulte.
En cuanto a las horas, días de la semana, etc., hay quienes prefieren ciertas horas, fases lunares o días señalados como: día del cumpleaños, aniversarios, fin de año o equinoccios. Sin embargo, no hay nada definitivo al respecto. Lo mejor es consultar cuando lo necesitemos, cuando estemos en condiciones para ello y cuando nuestras condiciones emocionales nos lo faciliten.
Por otra parte, se puede consultar las runas prácticamente en cualquier circunstancia: cuando haya un problema o situación por resolver; una decisión que tomar; la necesidad de una respuesta ante una dificultad o tensión; en situaciones desconocidas y conflictos de difícil solución. También las runas nos acompañan en el proceso de crecimiento espiritual y nos pueden indicar cómo estamos transitando ese sendero.

Elección del mejor momento

Hay practicantes de runas que han establecido un momento especial de cada día para hacer consultas. Otros, menos formales, consultan cuando necesitan revisar una situación, pedir un consejo o preguntar por algo específico.
Lo importante en cada caso, es que estés convencido de que esa es el mejor momento para ti, ya que cada quien tiene su propio ritmo e incluso sus mejores horas del día para el estudio y la concentración. Es obvio entonces que te proponga buscar ese momento del día en que no tienes interrupciones y te encuentras en un estado relajado y alerta para estudiar y/o consultar las runas.
En otro artículo de esta misma sección encontrarás recomendaciones para la preparación de una sesión de consulta ; pero, mientras estudias y penetras en este mundo, tu necesidad fundamental es conectarle con las runas, ponerlas en movimiento, activarlas. Por lo tanto es importante dedicarle el tiempo que puedas a este trabajo.
Ten presente que el tiempo que dediques a las runas, en especial cuando consultas, debe ser un instante particularmente sereno y de concentración. Evita distracciones y enfoca tu labor con responsabilidad y apertura.

Consultar a una persona ausente

Podemos consultar por nosotros mismos o por un consultante que solicite el oráculo. También es posible consultar por una persona ausente, siempre y cuando tengamos inherencia en las situaciones, hayamos sido autorizados por la persona o nuestra motivación sea útil y digna. Esto es, que no influyamos con nuestra consulta en el libre albedrío o en la intimidad del otro.
Respecto a personas que no están presentes, puedes preguntar sobre él o ella, al igual que sobre temas que él o ella preguntarían, pero como has visto hay condiciones éticas para ello que debo puntualizar. En principio, evita ser impertinente, preguntar por un mero interés egoísta o por curiosidad. Ello desvirtúa el sentido constructivo y positivo de esta práctica. Luego, recuerda siempre tomar en cuenta las recomendaciones éticas antes mencionadas:
1. Que la persona te haya solicitado que consultes por ella.

2. Que si esa persona no te ha autorizado, lo que preguntes sea útil y digno. Que el tema te concierna personalmente y no invadas su privacidad, su mundo interno, sus verdades profundas, de forma mezquina o indiscreta.

¿Es viable cotejar las runas con otros oráculos?

El objetivo de toda persona que estudia y practica con las runas es llegar a manejarlas con propiedad y soltura hasta consultarlas como un oráculo independiente, sin necesidad apoyarse en otros medios.
Sin embargo, mientras el estudioso alcanza suficiente madurez, seguridad y nivel de confiabilidad requerido, puede hacer consultas a las runas con el apoyo en otros oráculos o mancias que ya maneje, sea Tarot, I ching, baraja española, etc. Es viable hacer la lectura de runas y luego verificar mediante el uso de otro oráculo. Pero esto sólo es conveniente cuando no manejamos aun las runas con suficiente nivel de confianza y, en cambio, sí dominamos otro oráculo.
Igualmente, si ya manejamos otros oráculos y nos iniciamos con las runas, podemos hacer una consulta de Tarot, I Ching, etc., y emplear las runas como apoyo en ciertos temas que requieran más información de la que hemos encontrado o no estamos muy seguros de las respuestas obtenidas. De este modo nos vamos familiarizando más y más con las runas.
El apoyo de las runas en otro oráculo y viceversa, leer otro oráculo verificando con las runas, es posible gracias a que todos estos medios nos dan información a través de arquetipos universales, lo cual los remite a un mismo núcleo de referencias. Tal vínculo arquetípico nos facilita establecer un puente de comunicación para nuestra percepción de los hechos y para precisar la orientación o consejo.
Las combinaciones entre diferentes oráculos sólo dependen de las habilidades y conocimientos del operador. Cotejar un oráculo con otro puede aportar una visión más amplia y completa, además de ayudarnos a clarificar, comprobar, precisar o hacer cierres en nuestro trabajo (como un consejo final o una confirmación necesaria).
En tal sentido, permítame el lector un testimonio personal: cuando me inicié con las runas a principios de los años 90 ya tenía trece años como tarotista. Por supuesto, incorporé tímidamente las runas porque se trataba de un mundo diferente, pero a medida que profundizaba en ello, comprobaba más y más similitudes a nivel arquetípico. Recuerdo que al principio solía cerrar mis sesiones de tarot con un consejo final : una runa que la persona extraía directamente. A medida que pasaba el tiempo comprobaba que la runa era el “broche de oro”, la sentencia final necesaria. Resultaba ser tan pertinente y coincidente con el tema tratado que a veces esa sola runa resumía el tema. Su conclusión no sólo permitía complementar la lectura, sino que la enriquecía.