PROCEDIMIENTO GENERAL
DE CONSULTA
Toda consulta a las runas, tanto si la realizas para ti mismo como para otras personas, debe hacerse de manera concentrada y con sumo respeto, ya que de ella puedes obtener revelaciones y orientaciones de suma importancia para las situaciones sobre las cuales indagas, para mejorar las relaciones con otros, para el progreso personal y espiritual, etc.
En tal sentido, se recomienda tomar en cuenta los siguientes pasos y procedimientos:
1. Paño o tapete. Recuerda usar sobre la mesa un tapete que sólo emplees para las lecturas de runas. Él cumple una función como aislante de energías discordantes y protege tus runas también físicamente. Además imprime a tu trabajo un carácter ritual, lo cual ayuda en la concentración y dirección de la energía.
2. Ambiente propicio. Consulta en un ambiente relajado y fuera de miradas imprudentes e interferencias. Parece obvio decirlo, pero hay personas que no lo toman en cuenta y un ambiente hostil o de burla perjudica el desarrollo y resultado de la consulta.
3. Concentración. La tradición aconseja reflexionar sobre el tema a indagar hasta definir una pregunta concreta. Ya bien formulada la pregunta, cierra los ojos por unos segundos, respira pausadamente y formula con toda consciencia tu pregunta, una vez más, en voz alta.
4. “Batir” las runas. Mientras formulas la pregunta, y consciente de que vas a obtener un consejo y orientación, “bate las runas”, sujetando la bolsa bien cerrada con una mano y haciéndolas resonar y rebotar sobre la otra palma. Cuando sientas que ya están suficientemente mezcladas, introduce una mano para extraer la o las runas necesarias.
Hay quienes sugieren introducir la mano izquierda por ser la “mano de recibir” (mano Yin, pasiva, receptiva) pero al respecto nada está definido. Yo sugiero que la decisión de con cuál extraer las runas, sea intuitiva, espontánea. Lo importante es que cuando introduzcas la mano dentro de la bolsa y palpes las runas, las muevas mientras piensas en la pregunta o la expresas verbalmente. Tocando cada runa irás conectándote con ellas hasta sentir cuál es ellas es la que corresponde extraer.
5. Extracción. Saca el número de runas que necesites según el método que vas a emplear. Elige por sensibilidad, intuitivamente o simplemente palpa cada runa y deja que “algo interno” te indique cuál seleccionar. El tacto te lo dirá: será una sensación agradable palpar una runa en especial, un cosquilleo, sensación de calor, etc., además de a una certeza interior que te indica cuál runa extraer.
6. Mantén tu mente abierta. Ten presente que las 25 runas que componen un juego tienen múltiples formas de interpretación dependiendo de si el símbolo está derecho o invertido y del aspecto de la vida sobre el cual preguntas. La interpretación no será literal, así que mantén tu mente abierta y prepárate a deducir el significado sugerido por la runa. Haz una lectura libre e inspirada en esos significados asignados, siempre dentro del tema sobre el cual preguntas.
Toma en cuenta si la runa está en una posición de pasado, presente o futuro para que le des esa interpretación; igualmente adapta las ideas que la runa sugiere según el tema: lo económico, el amor, la salud, lo espiritual, etc.
Desarrolla cada idea de acuerdo a la forma como haya salido la runa al extraerla de la bolsa; es decir, derecha o invertida. Por supuesto, si la extraes por el reverso (del lado donde no hay grafismo), gírala para ver el grafismo y observa si éste está derecho o invertido. Déjala tal como se presenta. La diferencia suele ser significativa, a menos que se trate de una runa que no tiene sentido invertido como Isa, Jera o Sigel, entre otras.
7. Respeto al libre albedrío. Ten presente que el oráculo sugiere, no obliga. Él nos dará una tendencia o un consejo, pero siempre quien toma la decisión en última instancia es quien pregunta y actuará de acuerdo a sus procesos, grado de madurez y nivel de conciencia. A fin de cuentas, no se debe influir en el libre albedrío de otros, ya que éste es parte de su compromiso consigo mismos y con su propia vida.
8. Pon un límite de preguntas. Es recomendable poner un límite de preguntas, ya sea para ti mismo como para otros. Suelo aconsejar un total de 3 a 5 preguntas por sesión, ya que este número englobaría los temas prioritarios en la vida de la persona y restringe el tiempo de consulta.
De no hacerlo de ese modo, el consultante se verá tentado a continuar una serie indefinida de preguntas que termina por desviar el interés de lo importante o urgente hacia temas triviales. Por demás, cuando se hace una excesiva cantidad de interrogantes, esto produce cansancio y se obscurece o desvía la interpretación. Al preguntar sobre muchos aspectos, lo que se logra es un estado de confusión e incluso el olvido de las respuestas, lo cual hace que se pierda el objetivo real de la consulta: el tomar consciencia.
9. Agradecer. Una vez concluida la sesión de consulta, recoge las runas en su bolsa y da gracias por el servicio que han prestado. Yo prefiero hacerlo silenciosamente, como un ritual entre las runas y yo.
10. Guarda tus runas en un lugar apropiado. Cuando ya no vayas a seguir trabajando con tus runas, recógelas siempre dentro de su bolsa y, si lo deseas, guarda las runas en su bolsa dentro de una caja de madera o en un mueble con otros elementos afines a esa energía: libros de runas, cuarzos, cartas de tarot, etc. No las dejes abandonadas en cualquier parte, bríndales un trato digno. Así, la próxima vez que requieras de ellas, estarán a punto para prestar su servicio.
