Otros seres de la mitología
nórdica
La mitología nórdica, además de sus dioses y gigantes, está llena de seres mágicos presentes en relatos, leyendas, poemas y sagas. Son seres en conexión con la naturaleza y están al servicio de las fuerzas de la luz o de la oscuridad.
Duendes:Se dividen en tres grupos: domésticos, de dormitorio y familiares.

Duendes domésticos: Son descritos como seres de unos 50 cm de altura y con aspecto humano. Habitan zonas agrestes, boscosas y montañosas, prefiriendo vivir en cuevas y grutas. Se dice que se aproximan al hombre por curiosidad y por diversión o para colaborar con sus tareas domésticas.
Duendes de dormitorio: Según la tradición, viven en los rincones más oscuros de los dormitorios. Son agresivos e individualistas, provocan pesadillas y sus víctimas suelen ser mujeres y niños. Se habla de dos tipos de estos duendes: los Tentirujos, cuya característica es su aspecto agresivo y perverso; y los Minúculus Maligno, que habitan en manantiales y son tan pequeños que no se ven a simple vista.
Diablillos familiares: Tienen la apariencia de pequeños duendecillos con aspecto de diablo, pero tendencia a la bondad. Suelen no estar vinculados a una casa sino a una persona. Le cuidan y cuidan su ganado. A cambio piden sólo un trozo de carne. En la mitología popular se les relaciona con brujería.
Ninfas del Río: Además de Elf o Elb, el hado acuático que le dio su nombre al río Elba en Alemania; Neck, de quien Necker deriva su nombre, y el viejo padre Rhein, con sus numerosas hijas (afluentes), la más famosa de todas las divinidades menores acuáticas es Lorelei, la sirena doncella que se sienta sobre las roca de su mismo nombre, cerca de San Goar, en el Rhein (Rin). Posee un fascinante canto que lleva a muchos marinos a la muerte. Las leyendas acerca de esta sirena son ciertamente muy numerosas y nos recuerdan la leyenda helénica de Odiseo fascinado por el canto de sirenas.

Enanos: Son de gran importancia en la mitología nórdica, en la cual cumplen funciones muy importantes en infinidad de relatos. Se les describe como seres de estatura baja, no son bellos y viven en cuevas. Su rostro es lívido y de larga barba. Suelen vestir con ropa de minero, con delantal de cuero, linterna, el mazo o el martillo, ya que son grandes artesanos. Sólo trabajan donde saben que pueden hallar grandes tesoros. Son hábiles con el manejo de las hachas, la espada y las herramientas para forjar. Crearon el martillo Mjolnir para Thor, la lanza Gungnir para Odín, la soga para atar a Fenrir .
Elfos: Se dividen en dos grupos: elfos de la luz (los Ljsalfar) y elfos de la oscuridad (los Dopkalfar).
Elfos de la Luz: Su descripción es la de seres de una belleza etérea que visten con ropas finas y transparentes. Son bondadosos con los hombres. Poseen el don del cambio de apariencia, de desplazarse sobre el fuego o por el interior de la madera y la piedra. Ven el futuro, además de tener el don de la música. Pueden llevarse bien con los humanos o por el contrario, causarles daño.
Elfos de la oscuridad: Al contrario de los anteriores, son feos, de nariz larga y de color oscuro. Viven bajo tierra o hacen sus casas en los árboles de las zonas más oscuras. Dominan los poderes ocultos de la naturaleza y de las escrituras rúnicas. Según los relatos antiguos eran temidos por sus travesuras contra los humanos ya que les gustaba asustar a los niños por la noche.

Trolls: Son espíritus malignos y están muy presentes en la mitología escandinava. Pueden ser enanos o gigantes diabólicos (de hecho los Jötuns de fuego o gigantes de fuego son a veces llamados trolls). Viven en las montañas, en los bosques o bajo tierra. Su apariencia va desde seres similares al aspecto humano, hasta seres extraños y contrahechos, aunque la mayoría de las versiones lo presenta como un ser invisible, que sólo podía ser percibido por el olor, cuando comían algo, por sus ruidos o palabras. Lo que sí es un acuerdo común es que son una de las más famosas razas de criaturas, y que su nombre se relaciona con la maldad y la fealdad. También se les describe en algunos mitos como criaturas propensas al robo y el rapto de humanos.
Todos estos seres, gigantes, duendes, enanos y demás criaturas, convivían junto a otras numerosas razas de seres, como aves con poderes mágicos, lobos, caballos (entre ellos destaca el caballo de ocho patas que representa los ochos vientos que monta Odín llamado Sleipnir), dragones caracterizados por su maldad, serpientes, etc.
