Mitología Nórdica
Ases y Vanes
“Al principio (Odín) designo regentes, que junto a él controlarían el destino de los hombres, y decidirían como debía ser gobernada la fortaleza. Esto fue en un lugar llamado Iðavöllr en el medio de la fortaleza. Su primera tarea fue construir un templo en el cual hubiera asientos para los doce, además del trono del “padre de todos”. Esto es, la más grande y mejor morada en la tierra; por fuera y por dentro es de oro puro; es llamado Glaðsheim. Construyeron otro salón que era el santuario de las diosas, y era una construcción muy hermosa; es llamado Vingólf.”
A pesar de que el pueblo vikingo careció de escritura por largos años, supo transmitir estos valores y creencias, además de un profundo sentido poético de la vida, a través de sus mitos, relatos, poemas y canciones, así, su mitología fue transmitida por generaciones y recogida de boca de sus descendientes principalmente en las Eddas . Los seres mitológicos, tal como narran poemas y sagas, reflejan la característica principal de esta cultura como es el carácter heroico, guerrero y aventurero, rasgos que caracterizaron e hicieron perpetuar las hazañas, pero también los desmanes que identificaron de igual manera al pueblo vikingo.
Desde un punto de vista práctico, a la luz de los mitos podríamos decir que se trata de un pueblo impulsado por el riesgo y la conquista, la competencia y la bravura, tal como se desprende de su cosmogonía . Mas sin duda, en sus mitos, tras el extraordinario carácter épico, se encierra una filosofía de vida profunda como lo es el camino del guerrero en una lucha constante contra sí mismo, contra sus debilidades y temores.
El panteón de los dioses

Una vez creado y ordenado el mundo sobre la estructura del árbol sagrado Yggdrasil , hubo un tiempo de paz y tranquilidad. No obstante, coexistían en él dos mundos antagónicos que tarde o temprano entrarían en conflicto. Se trata de los dioses y sus dos castas complementarias denominadas “Aesir” (Ases), dioses guerreros y justicieros; y “Vanir” (Vanes), que encarnan las fuerzas de la naturaleza y valores como prosperidad, belleza, amor, paz, etc. Los Ases representan los aspectos masculinos de la cultura nórdica: la fuerza, el coraje, al defensa y el gobierno, mientras que los Vanes son su aspecto femenino: la naturaleza, la cultura, la fecundidad, el orden, la belleza y el arte.
Los Vanes, dioses del mar y del viento, vivían y gobernaban en Vanaheim , mientras los Ases tenían sus dominios en el Asgard , presidido por Odín. Ases y Vanes tuvieron un período de guerra entre sí a causa de la muerte de la diosa vanir Gullveig, deidad marina, por parte del Aesir Odín , cuando ella le negó compartir sus secretos. En esta primera guerra del universo los Ases estaban en su territorio, tierra firme, y evitaban a cercarse al mar, donde los Vanir eran más diestros. Pero ambos igualmente armados y hábiles en la magia ancestral, mantuvieron una lucha igualitaria en la cual hubo estragos y rehenes a la par. No se sabe cuánto duró esta lucha denodada, pero hubo un momento en que ambos bandos llegaron a la conclusión de una necesaria reconciliación con intercambio de rehenes y un pacto de convivencia.
Con esta alianza se unirían las fuerzas complementarias (Yang y Yin, como se explicaría desde la perspectiva oriental), para dar al reino de los dioses fortaleza y vigor, al lado de justicia, belleza y fecundidad. En esta asociación y unificación de los dioses posterior a la “guerra fundacional”, los Ases obtienen las funciones de soberanía y defensa (encarnadas en Odín y Thor respectivamente); en tanto que los Vanes obtienen la función económica y cultural, como encargados de producir la riqueza y el bienestar.
Dada la destrucción de las murallas protectoras del Asgard a causa de la cruenta guerra, sus paredes fueron reconstruidas y junto con ello los palacios dorados que posteriormente los caracterizaron: entre ellos Valhalla , el reducto de los guerreros heroicos caídos en combate.
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