Disposición para la
consulta
Actitud para consultar las runas. Lectura de runas a otras personas. Disposición para la consulta: Lugar de trabajo/ Ambientación / Armonizadores energéticos / Limpieza simbólica /Sintonía/ Solicitud de ayuda superior / Enfocarse en el tema/ Consulta general/ Desarrollo de la sesión de consulta / Qué evitar.
Los sistemas oraculares son vehículos para la comunicación con fuerzas superiores y han estado guiando al ser humano desde todos los tiempos. En especial las runas, cuyo origen se remonta a la prehistoria , ha sido la guía para millones de seres en la toma de consciencia de las condiciones del presente y las posibilidades futuras. Tal como hemos mencionado previamente, el oráculo de las runas opera a partir de señales básicas, primordiales, que están en el inconsciente colectivo . Tales señales se presentan como inscripciones hechas en trazos lineales muy simples, que reflejan aspectos diversos de la naturaleza y del quehacer humano.
Como todo oráculo o medio de comunicación interior, requiere de cierta disposición y condiciones favorables que iremos desglosando:
Actitud para consultar las runas
Las runas nos ayudan a ver nuestros propios problemas e incluso nuestros propios sentimientos más objetivamente, pues al verlas representadas en el símbolo rúnico, las vemos “desde afuera”. Podemos ver la runa como una guía que nos ayuda a comprender y encarar nuestras circunstancias presentes, al tiempo que nos da pautas para mejorar nuestro futuro.
Al explorar el significado sugerido por las runas, con una actitud seria de meditación interior, se libera la consciencia y se accede a una diferente visión del problema, tanto como a soluciones y alternativas nuevas. Como arquetipos que son, cada runa tiene un sentido y representa una cualidad del alma humana, leyes cósmicas y fuerzas secretas de la naturaleza que, al combinarse, dan como resultado el diagnóstico y pronóstico del problema.
Por todo ello, la consulta a las runas no puede hacerse como un juego o motivo de burlas. Debe abordarse desde el respeto y la plena consciencia de lo que ellas implican. La aparición de una runa nos advierte acerca de aquello que debemos tomar en cuenta o evitar, nos orienta en los procesos de crecimiento interno y nos indica la tendencia de las situaciones sobre las cuales consultamos. Pero también nos recuerda que los obstáculos e impedimentos que aparecen en nuestras vidas están, muchas veces, dentro de nosotros mismos.
Las runas responden a asuntos importantes, disyuntivas o retos, no a temas triviales, intrascendentes o que puedan ser respondidos en términos de Si o No .
Lectura de runas a otras personas
Si consultas a otras personas, mantén un clima de respeto mutuo durante la consulta, centrándote en los temas a consultar y evitando la plática innecesaria y aún más los temas que los distraigan o los desvíen del objetivo de la sesión.
Asegúrate de no ser interrumpidos durante la consulta, salvo en casos verdaderamente extremos.
Dirígete al consultante de manera educada, háblale con claridad y respeto, evitando el exceso de confianza, en especial si no son amigos o conocidos. Aunque no consultes profesionalmente, establece una comunicación profesional. Eso le da cierta dignidad necesaria a tu labor.
Durante la consulta, escucha sus opiniones y déjale reflexionar en voz alta si lo desea. Recuerda que, casi siempre, las personas tienen dentro de sí las respuestas a sus problemas y tan sólo necesitan una señal para confirmarlas.
Generalmente quien pide que se le consulte tiene un problema o una situación difícil que enfrentar. Con frecuencia es todo lo que hace falta es que le ofrezcan consejos prácticos, sensatos y libres de juicios de valor. Identifica sus fortalezas y perspectivas posibles para encender “una luz en la oscuridad”. Todo ello le hará más llevadera su situación y le dará el impulso que necesita para seguir adelante.
No trates, a toda costa, de dar respuestas que lo complazcan y lo hagan feliz. Di la verdad, lo que las runas indican, aunque no sea lo que él o ella quiere escuchar. Por supuesto, la manera como lo expreses hará la diferencia.
Si tu consultante desea preguntar algo sobre una persona que no está presente y no ha autorizado que se le consulte, recuerda que el fin debe ser “útil y digno” tal como se mencionó en el artículo III.3 ., sobre “Consultar a una persona ausente”. Si a pesar de reflexionar al respecto albergas dudas de si se debe preguntar, acude a las propias runas para que ellas te den la respuesta. Pregunta al oráculo si tal consulta está autorizada, si es pertinente y adecuada. La runa que extraigas te dará una respuesta y ten por seguro que será contundente.
Disposición para la consulta
Como en todo oráculo, es necesario realizar una preparación interna previa para poder iniciar adecuadamente una consulta a las runas. Cuando hagas una consulta para ti mismo, al igual que para otra persona, ten siempre en cuenta las siguientes pautas:
1. Lugar de trabajo. Según recoge Tácito en su obra Germania, los antiguos vitkis (lectores de runas) hacían la consulta sobre el suelo, ya fuera sobre la tierra misma y sobre un paño de lino blanco. Si lo deseas, puedes hacerlo de ese modo. Pero actualmente, es posible consultar en una oficina o consultorio, en una habitación de tu casa, etc. En ese caso, puedes usar una mesa. Muchos lectores de runas tratan de continuar la tradición consultando directamente en el suelo. En mi opinión es cuestión de elección personal. Si usas una mesa, coloca siempre un paño o tapete sobre la superficie donde se expondrán runas. Es recomendable que ese paño sea utilizado exclusivamente para este fin ya que él sirve como aislante energético. El color, dependerá de tu preferencia. Lo importante es que sea de tu agrado y te sientas cómodo con él.
2. Ambientación. Procura un ambiente relajado y tranquilo donde puedas crear una atmósfera agradable. La privacidad y la armonía facilitan el trabajo y la concentración. Evita sitios ruidosos o donde se mezclen energías, personas o actividades diferentes a tu labor.
3. Armonizadores energéticos. Si eso te ayuda a concentrarte, enciende una barita de incienso antes de comenzar, para elevar la vibración energética del lugar. Puedes colocar velas, sal marina, cuarzos, etc. Utiliza los elementos que creas necesario pero no exageres, a veces las personas recargan sus espacios de trabajo de manera teatral y lo que logra es distorsionar su actividad, perturbando a sus consultantes con un ambiente recargado.
Procura que en la habitación y en tu atuendo predominen los colores relajantes pero alegres ya que el color es vibración. Nada estridente ni demasiado llamativo. Los colores discretos ayudan a concentrar la energía en el protagonista, que es el oráculo. Tonalidades a tomar en cuenta son los matices de azul, color asociado a Odín .
4. Limpieza simbólica. Es conveniente lavar tus manos como un simbolismo de limpieza física y espiritual, antes y después de la Lectura.
5. Sintonía. Tómate unos minutos para meditar antes de iniciar una consulta. Así lograrás conectarte con tu parte divina o Yo Interior y evita que tu ánimo se vea afectado por circunstancias externas que puedan perturbarte y afectar la lectura.
6. Solicitud de ayuda superior. Según tus creencias, puedes hacer una invocación u oración silenciosa para solicitar ayuda Divina que facilite tu “conexión” con las runas y con el consultante (si vas a consultar a otra persona). Es un modo de alinearte con esas energías para poder obtener mayor precisión en tus orientaciones y claridad en la comunicación. Si no eres una persona religiosa, con una actitud respetuosa y serena, además de una intención constructiva, ya tienes la actitud requerida. Te sorprenderá como sientes que hay “algo o alguien más” que está guiando tu percepción y pone las palabras en tu mente y en tus labios.
7. Enfocarse en el tema. Antes de iniciar la consulta es necesario reflexionar unos minutos sobre el tema a tratar. Durante una sesión trata de abarcar todos los aspectos del tema que preocupa al consultante, a fin de que éste no quede con una sensación de vacío. En ese sentido, dispón de un tiempo razonable para la consulta a fin de establecer tus límites. Recuerda que el experto dirige las condiciones en que se desarrolla la sesión, aunque no lo hagas de manera profesional, sino como practicante.
8. Consulta general. Si el consultante no tiene un tema específico de su interés, sino que desea una lectura general, abarca todas las áreas de la vida según te sugieran las propias runas: Lo económico, lo laboral y profesional, proyectos personales, deseos y sueños, vocación y estudios, relaciones profesionales y amistades, la pareja y la familia, salud y viajes de placer o negocios, etc. Encontrarás lecturas apropiadas para esto en la Sección V.
9. Desarrollo de la sesión de consulta. Lo más importante es hablar claramente y con fluidez. Comunica a tu consultante lo que sugieren las runas, conectando los significados e intuiciones en forma de relato y no recitando frases preestablecidas. Habla despacio, pon la mayor claridad posible en tus palabras y no afirmes nada que no creas realmente. El consultante captará si eres honesto o no al expresarte, no lo subestimes y gana su confianza. Sé tú mismo y no imites a otros. Permite al Consultante hacer preguntas. Establece puentes de comunicación. Mantén una actitud positiva en cada intervención, no te centres en los problemas sino en las soluciones, tampoco sobredimensiones las debilidades y refuerza sus fortalezas y autoestima. Tu trabajo será mucho más constructivo y tu consultante lo agradecerá.
10. Qué evitar. Evita las actitudes negativas, las maldiciones y el vocabulario soez, ya que todo ello degrada tu trabajo y baja la frecuencia vibratoria del encuentro. No hagas pronósticos relacionados con casos serios de salud o aspectos legales mientras no tengas la suficiente experiencia y madurez en el manejo del oráculo. Preferiblemente recomienda la consulta a un especialista y evitarás muchos problemas, además de estar asumiendo una actitud responsable y profesional.
