Función y alcances del oráculo
de las runas
Definición de conceptos. Función orientadora de las runas. Función adivinatoria. Consulta rúnica y objetividad. Cuándo acudir a las runas. Usos históricos de las runas. Alcances del oráculo rúnico. Una consulta real como ejemplo.
Definición de conceptos
Para poder abordar el análisis de la función y alcances del Oráculo de las Runas, veamos antes los dos términos que están implicados: oráculo y runas.
Ante todo, definamos la palabra oráculo: ella proviene de la cultura greco-romana. Su raíz está en el verbo latino “orare”, que se traduce como hablar, comunicar, expresar; de allí que “oráculum” (oráculo) designaba el lugar, en este caso el templo, donde las personas acudían a comunicarse con los dioses. También se denominaba oráculo al intérprete o medio (sacerdote, sacerdotisa, sibila o pitonisa); es decir, la persona encargada de comunicarse con los dioses y transmitir su mensaje a quienes solicitaban respuestas.
Por su parte, las runas constituyen un sistema simbólico que, según la tradición nórdica, fue un legado de Odin a los hombres; es decir, son un conjunto articulado de símbolos que fue concebido para comunicar a los hombres con los dioses. Hoy por hoy podríamos decir que, de acuerdo a nuestra creencias, las runas son medios para comunicarnos con los niveles subconsciente e inconsciente de nuestra mente o con nuestros guías espirituales.
Función orientadora de las runas
Las runas pueden ser consideradas uno de los medios de orientación más exactos y confiables heredados de la más antigua tradición europea . La aparición de una runa en una consulta, nos advierte acerca de aquello que debemos tomar en cuenta o evitar, dependiendo de la runa en especial; nos orienta en los procesos de crecimiento interno y nos indica la tendencia de los acontecimientos sobre los cuales se pregunta. Nos da un mensaje o consejo sobre la situación planteada, mediante una imagen gráfica, simbólica, directa y certera.
Al ser utilizado por el vitki (lector de runas) o el aprendiz bien intencionado, el oráculo rúnico nos permite conectarnos con nuestro inconsciente para recuperar la sintonía con el cosmos y poder sentir y vivir de forma armónica; así nos ayuda a ver -como en un espejo- nuestro propios problemas y nuestros propios sentimientos desde una perspectiva de crecimiento interno y auto-superación. Así, las runas nos conducen a encarar situaciones complejas, nos dan pautas para mejorar nuestro presente y nuestro futuro de manera inspiradora.
Función adivinatoria
En términos de adivinación, de visión de aquello que no sabemos o creemos no saber (ya sea del pasado, presente o futuro), la aparición de una runa en una consulta nos señala un camino, una tendencia.
Con las runas no podemos formular preguntas triviales o que puedan ser respondidas en términos de “Si” o “No”, sino más bien asuntos importantes, disyuntivas o retos, acerca de los cuales queramos tener una prospección, escenarios posibles, soluciones viables o mejores opciones.
En tal sentido, es de hacer notar que los pueblos escandinavos creían en fuerzas invisibles que dirigían la vida y muerte de hombres y dioses, luego creían en el destino como algo inexorable. La tendencia de las corrientes holísticas contemporáneas es que los seres humanos construimos nuestro destino con cada decisión, acción u omisión. Si bien en nuestro entorno y situaciones de vida hay unas fuerzas o energías que nos favorecen y otras que no, mediante el oráculo tenemos la posibilidad de identificar esas fuerzas y, si no manipularlas, al menos aprender a “navegar en esas aguas” para sacar un mejor provecho de nuestras circunstancias. En consecuencia, la función orientadora, el consejo, siempre deberá ser tomado en cuenta al final del análisis que hagamos en una consulta a la runas, aun cuando el objetivo inicial fuera el adivinatorio.
Consulta rúnica y objetividad
No podemos aspirar una total objetividad en la consulta a ningún oráculo. La interpretación de las imágenes y símbolos, ya sea en tarot, I ching, runas, etc., será siempre subjetiva y dependerá del nivel de consciencia y la capacidad de asociación de quien interpreta. Los oráculos nos hablan a través de arquetipos universales, ideas e imágenes que están en nuestro inconsciente y subconsciente, y nos permiten establecer un puente de comunicación entre dichas imágenes y las infinitas posibilidades que se abren ante nosotros. Más aún, entre nosotros y la gran sabiduría del universo.
Como arquetipos que son, cada runa tiene un sentido y representa una cualidad del alma humana, leyes universales y fuerzas secretas de la naturaleza que, al combinarse, dan como resultado el diagnóstico y pronóstico del tema consultado. En aras de la objetividad la primera recomendación es conocer el origen de los símbolos rúnicos, su entorno cultural y creencias implícitas, para así hacer una extrapolación de estas ideas a nuestro mundo, a nuestra realidad.
Por otra parte, es preciso agregar que las conjeturas a que lleguemos en una consulta dependerán de nuestra capacidad de comprensión, pero además son influidas por nuestra facultad de verbalización; es decir, de expresión de las ideas. Es preciso enfatizar que a un nivel están las ideas y sensaciones que nos transmiten las runas y a otro la manera cómo expresamos esas ideas. Para quienes no tienen facilidad de expresión o, al menos el hábito de conectar y expresar sus emociones y estados anímicos, será muy difícil lograr una buena comunicación con el consultate (la persona que desee una consulta), de modo que, en esos casos, ejercitarse en esta práctica puede servir incluso como terapia.
Cuándo acudir a las runas
Como se mencionó anteriormente, no es aconsejable hacer una consulta a las runas sobre temas triviales, sino más bien cuando hay un tema importante que dilucidar o afrontar. Se puede acudir a las runas para pedir un consejo o para tener una idea de la evolución de las cosas, cuando hay una situación que resolver, una decisión que tomar, o necesitamos una respuesta acerca de una dificultad o tensión que estamos viviendo, ante situaciones desconocidas y conflictos planteados de difícil solución.
No obstante, en función de la mayor objetividad, es necesario hacer la consulta procurando el mayor desapego posible de nuestro nivel emocional. A veces resulta difícil, es cierto. Pero quien quiere obtener una respuesta o un consejo acertado, requiere el mayor grado de objetividad posible y éste sólo se logra dejando de lado los prejuicios (juicios previos), deseos y cargas emotivas respecto a aquello que se pregunta. Por eso se recomienda dejar la investigación para un momento en que nuestra carga emocional haya bajado, cuando tengamos la “cabeza fría” para pensar y discernir. En último caso, consultar con otro vitki (lector de runas)
Usos históricos de las runas
Tomemos en cuenta que las Runas vikingas son los caracteres del más antiguo alfabeto conocido entre las tribus nómadas de Escandinavia y del Norte de Europa. Se han encontrado runas de más de 2.200 años de antigüedad, talladas en roca, madera y metales. Su origen se remonta a la Edad de Bronce y, de seguro, a etapas anteriores.

Los aguerridos pueblos nórdicos (hoy Suecia, Noruega, Dinamarca, Finlandia e Islandia) emplearon estos símbolos con varios objetivos:
1. Uso testimonial. Se empleaban inscripciones rúnicas para dejar constancia de grandes hazañas y personajes, en monumentales monolitos. Se trata de las llamadas “estelas rúnicas”, de las cuales aún se conservan más de 6.000 en varios países de Europa. Éstas llegan a medir hasta dos metros de altura desde la superficie de la tierra donde eran enclavadas.
En la gráfica a la izquierda vemos un ejemplo de una de estas estelas. Se conoce como la La Piedra de Rök, tallada alrededor del año 800, en caracteres del futhark usado en Suecia y Noruega durante el siglo IX. Esta piedra se encontró empotrada en el muro de una antigua iglesia medieval.
2. Uso oracular, destinado a obtener consejos y conocer pasado, presente y futuro. Según narran antiguos poemas escandinavos, antes de la Era Cristiana, las consultaban reyes, príncipes y oficiales de las naciones del Nordeste de Europa para tomar decisiones personales y de estado: acciones de guerra, alianzas, nombramientos, etc. Los antiguos vitkis inscribían los caracteres rúnicos en varillas, cantos rodados o discos de madera (hoy en día se presentan también en piezas de cerámica y otros materiales). El juego de las 25 runas se introducía en una bolsa de tela para extraer intuitivamente una o más runas como respuesta o consejo a cada interrogante que planteara él mismo o un consultante.
3. También tuvieron un uso mágico y religioso, para atraer y proyectar energías de curación y protección. También las empleaban en monumentos y utensilios rituales, para rendir tributo a sus deidades y agradecer los resultados de las gestas por ellos orientadas mediante el oráculo. Según la tradición, sacerdotes y magos empleaban signos rúnicos para hacer talismanes, conjuros y fórmulas mágicas.
Hacia la Edad Media, el conocimiento rúnico se difundió por toda Europa y su uso disminuyó en el S XVIII, a causa de la persecución a cultos paganos por parte de la Santa Inquisición.
Alcances del oráculo rúnico
La consulta al oráculo siempre nos transmite un mensaje no sólo predictivo, sino que se constituye en una herramienta evolutiva de quien escucha. En tal sentido, debemos tomar en cuenta sus aportes, no como un ejercicio más, sino dirigiendo los resultados de la consulta hacia el compromiso individual sobre nuestra vida y nuestro crecimiento personal. Cuando consultamos a otra persona, es preciso hacer que él o ella tome conciencia de su presente y sus recursos actuales para poder emplearlos con éxito a futuro.
Lograr este alcance de orientación y crecimiento personal no significa obviar la visión del futuro que pueden proporcionarnos las runas, pero sí poner el acento en que sólo podremos encaminarnos a determinada meta, asumiendo nuestra responsabilidad en las acciones del presente. Igualmente, tener en cuenta que evitamos desenlaces desagradables en la medida en que empleemos nuestros recursos actuales de manera más armónica y eficiente.
Una consulta real como ejemplo
Mercedes, una profesional de 34 años edad y un hijo de 5, a causa de su reciente divorcio se encontraba deprimida y carente de energía, estaba desempleada, pues dejó el ejercicio de su carrera de economista cuando tuvo a su hijo y desde entonces no trabajaba. Acudió a consulta en una búsqueda desesperada de ayuda. Sentía que debía organizar su vida, pero no sabía por dónde comenzar.
Durante la sesión, en varias oportunidades extrajo la runa Uruz invertida, lo cual indicaba su actitud temerosa de enfrentar los nuevos desafíos y una total incapacidad para ver el gran momento que se le estaba presentando para redirigir su vida. En pocas palabras, estaba desaprovechando un momento de crecimiento y autoafirmación por no tener el coraje de asumir tan gran responsabilidad. La runa le advertía que corría el riesgo de perder oportunidades y que, con ello, se debilitarían aún más sus potencialidades. En pocas palabras, Uruz invertida le invitaba a ver la situación no como un “problema”, sino como un “desafío”, era un llamado a tomar consciencia de su poder.
En consecuencia, le sugerí estar alerta a las señales que se presentarían en esa nueva etapa de su vida y asumir los retos con alegría, responsabilidad y buena disposición, pues Uruz es una runa de fuerza Yang (masculina, activa) lo cual significa que Mercedes debía actuar con mucho coraje en esta nueva etapa y disponerse a aceptar responsabilidades que hasta entonces no había asumido.
Tres años después, cuando recién había terminado de dictar una conferencia en un evento en Caracas, se me acercó una mujer que me saludó con familiaridad. Cuando me habló, me di cuenta de que se trataba de Mercedes. Me refirió que unas semanas después de nuestra cita recibió una importante oferta de trabajo y le fue solicitada la desocupación de la vivienda que arrendaba. “Pude haber caído en crisis, me dijo, pero recordé nuestro encuentro y tus palabras, y acepté ambos retos. Tomé el cargo ofrecido, aunque con temor de no poder desempeñarme en él, pero confiando en que los analistas de recursos humanos, que me habían escogido entre muchos aspirantes, sabrían por qué lo hacían. También busqué una vivienda más cómoda y en una mejor zona de la ciudad. ”
Según me narró, siguiendo el consejo de la sesión de runas, trabajó con entusiasmo y puso todas sus fuerzas en su propia superación, logrando hacer carrera en la nueva empresa. Un año después estaba recibiendo un crédito para adquirir la vivienda y, por su gran esfuerzo, fue premiada con un importante ascenso.
Esta experiencia, por una parte es un claro ejemplo de cómo reflejan las runas lo que ocurre en nuestra vida y cómo nos pueden proporcionar pronósticos y consejos. Por otra parte, nos muestra de manera explícita, cómo una consulta a las runas nos puede impulsar positivamente en nuestra vida.
